ARQUIDIÓCESIS DE QUITO

PRIMADA DEL ECUADOR

 

  

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

LITURGIA DE ORDENACIÓN EPISCOPAL

de Mons. René Coba Galarza y

de Mons. Danilo Echeverría Verdesoto.

 

OBISPOS AUXILIARES DE

LA ARQUIDIÓCESIS DE QUITO

 

CATEDRAL PRIMADA DE QUITO

Quito, 11 de agosto de 2006

 

PRESIDE LA ORDENACIÓN

S.E. Mons. Raúl Eduardo Vela Chiriboga

Arzobispo de Quito y Primado del Ecuador

 

OBISPOS CO-ORDENANTES

S. E. Mons. Giacomo Guido Ottonello

Nuncio Apostólico

S. E. Mons. Antonio Arregui Yarza

Arzobispo de Guayaquil

S.E. Mons. Néstor Herrera

Obispo de Machala

S. E. Mons. Julio Terán Dutari, SJ.

Obispo de Ibarra

 

CONCELEBRAN

Obispos de las Jurisdicciones eclesiásticas en el Ecuador

Presbiterio de Quito e Ibarra

Superiores Mayores en el Ecuador.

 

ACOMPAÑAN A LOS OBISPOS ORDENANDOS

P. Aurelio Rodríguez H. y  P. Jorge Córdova

Mons. Paulino Busca y  P. Julio Pérez

 

MAESTROS DE CEREMONIAS

Mons.  Froilán Serrano Romero

Rvdo. P. Manuel Fernández E.

Rvdo. P. Jorge Villarreal

 

MONITOR

Rvdo. P. Estiven Vallejo Realpe

 

MINISTROS

Seminario Mayor “San José”

 

DIRECTOR DEL CORO

Rvdo. P. Jhan Wilson Morales Pavón.

 

BENDICIÓN DE LAS INSIGNIAS PONTIFICALES


 

RITOS INICIALES

 

 

Canto de Entrada

Pueblo de reyes, asamblea santa,

pueblo sacerdotal, pueblo de Dios,

bendice a tu Señor

 

Te cantamos, oh Hijo amado del Padre;

te alabamos, eterna Palabra salida de Dios.

 

Te cantamos, oh Hijo de la Virgen María;

te alabamos, oh Cristo, nuestro hermano, nuestro salvador.

 

Te cantamos, a ti esplendor de la gloria;

te alabamos, estrella radiante que anuncias el día.

 

Te cantamos, oh luz que iluminas nuestras sombras,

te alabamos, antorcha de la nueva Jerusalén.

 

Te cantamos, Mesías que anunciaron los profetas;

te alabamos, oh Hijo de Abraham e Hijo de David.

 

Te cantamos, Mesías esperado por los pobres;

te alabamos, oh Cristo nuestro Rey de humilde corazón

 

Te cantamos, Mediador entre Dios y los hombres;

te alabamos, oh ruta viviente camino del cielo.

 

Te cantamos, Sacerdote de la nueva alianza;

te cantamos, tú eres nuestra paz por la sangre de la Cruz.

 

Te cantamos, Cordero de la pascua eterna;

te alabamos, oh Víctima que borras nuestros pecados.

 

Te cantamos, oh templo de la nueva alianza;

te alabamos, oh Piedra angular y Roca de Israel.

 

Te cantamos Pastor que nos conduces al reino,

te alabamos, reúne a tus ovejas en un redil.

 

Te cantamos, oh Cristo, manantial de la gracia,

te cantamos, oh Fuente de agua viva que apaga nuestra sed.

 

Te cantamos, oh Viña plantada por el Padre,

te alabamos, oh Viña fecunda, nosotros tus sarmientos.

 

Te cantamos, oh Cristo, maná verdadero,

te alabamos, maná de la vida que el Padre nos da.

 

Te cantamos, imagen del Dios invisible,

te alabamos, oh Rey de justicia y Rey de paz.

 

Te cantamos, primicias de aquellos que duermen,

te alabamos, a Ti, el viviente, principio y fin.

 

Te cantamos, tú eres exaltado en la gloria;

te alabamos a Ti que vendrás a juzgar la tierra.

 

Monitor: Queridos hermanos hoy estamos reunidos, en esta Iglesia Catedral Primada del Ecuador, con alegría en torno a Cristo, para darle gracias, por la Ordenación de dos Obispos auxiliares para la Arquidiócesis de Quito.

              Desde los primeros días de la Iglesia, los Obispos nombrados por los Apóstoles, han sido reconocidos como pastores que enseñan, santifican y rigen al Pueblo de Dios en nombre de Cristo.

              En la Ordenación episcopal, a nuestros hermanos René Coba y Danilo Echeverría se les va a conferir la plenitud del Sacramento del Orden, por la gracia del Espíritu Santo.

              Por eso, hermanos, en esta celebración oremos por los elegidos y, con ellos,  pidamos a Dios por intercesión de la Virgen María que alcancen el pleno conocimiento de lo que Él quiere. Y pidamos bendiciones especiales para nuestra Iglesia Particular de Quito. Preside esta Celebración, Mons. Raúl Vela Chiriboga, Arzobispo de Quito.

 

Saludo inicial

 

Mons. Raúl:    En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.

Asamblea:      Amén.

 

Mons. Raúl:     El Dios de la esperanza que por la acción del Espíritu Santo nos colma con su alegría y con su paz, permanezca siempre con todos ustedes.

 

Asamblea:        Y con tu espíritu.

 

Acto Penitencial

 

Mons. Raúl: Hermanas y hermanos queridos: al final de esta solemne celebración Eucarística impartiré la Bendición Apostólica que, sacando de las riquezas de la comunión de los santos en Cristo Redentor, les hará partícipes de la indulgencia plenaria con la remisión de toda pena debida a los pecados.

Confesemos nuestras culpas y pidamos humildemente perdón, para participar en esta celebración.

 

Asamblea: Yo confieso ante Dios Todopoderoso y ante ustedes  hermanos, que he pecado mucho de pensamiento, palabra, obra y omisión. Por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa. Por eso ruego a Santa María, siempre Virgen, a los ángeles, a los santos y a ustedes hermanos, que intercedan por mí ante Dios, nuestro Señor.

 

Mons. Raúl:      

                Por las súplicas y los méritos de la Bienaventurada siempre Virgen María, de los santos Apóstoles Pedro y     Pablo y de todos los Santos, Dios omnipotente y misericordioso les conceda tiempo de verdadera y fructuosa penitencia, corazón siempre arrepentido, reforma de vida y perseverancia en el bien obrar, y perdonados todos sus  pecados, les conduzca a la vida eterna.

Asamblea: Amén.

 

Kyrie

 

Coro:                  Señor, ten piedad de nosotros

Asamblea:         Señor, ten piedad de nosotros

 

Coro:                  Cristo, ten piedad de nosotros

Asamblea:         Cristo, ten piedad de nosotros

 

Coro:                  Señor, ten piedad de nosotros

Asamblea:         Señor, ten piedad de nosotros

 

  

Himno de alabanza

 

Mons. Raúl:       Gloria a Dios en el cielo,

 Todos:                y en la tierra paz a los hombres que ama el Señor.

                            Por tu inmensa gloria te alabamos,

                            te bendecimos, te adoramos,

                            te glorificamos, te damos gracias,

                            Señor Dios, Rey celestial,

                            Dios Padre todopoderoso.

                            Señor, Hijo Único, Jesucristo.

                            Señor Dios, Cordero de Dios,

                            Hijo del Padre;

                            tú que quitas el pecado del mundo,

                            ten piedad de nosotros;

                            tú que quitas el pecado del mundo,

                            atiende nuestra súplica;

                            Tú que estás sentado a la derecha del Padre,

                            ten piedad de nosotros;

                            porque solo Tú eres santo,

                            solo Tú Señor,

                            solo Tú altísimo, Jesucristo,

                            con el Espíritu Santo

                            en la gloria de Dios Padre. 

                            Amén.

 

 Oración Colecta

 

Mons. Raúl:       Oremos.

 

         Oh Dios, Pastor eterno,

         que gobiernas a tu grey con protección constante

y has querido incorporar hoy al colegio episcopal

         a estos siervos tuyos René y Danilo

         concédeles ser auténticos testigos de Cristo

en todas partes por la santidad de su vida.

Por nuestro Señor Jesucristo tu Hijo,

que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo,

y es Dios, por los siglos de los siglos.

 

Asamblea: Amén.

 

LITURGIA DE LA PALABRA

 

 

Primera Lectura

 

Monitor: Pueden tomar asiento. La Palabra de Dios que hoy escucharemos nos recuerda el don de Dios que estos hermanos nuestros recibirán en su ordenación Episcopal. Es el mismo Espíritu Santo el que transforma todo el ser del ordenado y lo compromete a vivir en la tarea incansable del anuncio del Evangelio.

 

Lectura del libro del Profeta Isaías (61, 1-3ª)

 

El Espíritu del Señor está sobre mí,

porque el Señor me ha ungido.

Me ha enviado para dar la buena noticia a los que sufren,

para vendar los corazones desgarrados,

para proclamar la amnistía a los cautivos,

y a los prisioneros la libertad,

para proclamar el año de gracia del Señor,

el día del desquite de nuestro Dios,

para consolar a los afligidos,

los afligidos de Sión;

para cambiar su ceniza en corona,

su traje de luto en perfume de fiesta,

su abatimiento en cánticos.

 

Palabra de Dios.

Asamblea:         Te alabamos, Señor.

 

 

 

Salmo Responsorial.  (Del salmo 22 (23))

 

R/. El Señor es mi Pastor, nada me falta.

 

El Señor es mi Pastor, nada me falta

en verdes praderas me hace recostar;

me conduce hacia fuentes tranquilas

y repara mis fuerzas.

 

Me guía por el sendero justo, por el honor de su nombre.

Aunque camine por cañadas oscuras,

nada temo, porque tú vas conmigo,

tu vara y tu cayado me sosiegan.

 

Preparas una mesa ante mí,

enfrente  de mis enemigos;

me unges la cabeza con perfume,

y mi copa reboza.

 

Segunda Lectura

 

Monitor: En esta lectura del Nuevo Testamento, San Pablo nos presenta la imagen de cómo debe ser el ministro que ha aceptado el llamado de Dios. Sobre todo reavivando la Gracia que procede de Dios y que es el mismo Espíritu Santo el que actúa en cada acción de sus elegidos.

 

 Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a Timoteo. (1, 6-14)

 

         Querido hermano:

         Reaviva el don de Dios, que recibiste cuando te impuse las manos; porque Dios no nos ha dado un espíritu cobarde, sino un espíritu de energía, amor y buen juicio.

         No te avergüences de dar testimonio de nuestro Señor y de mí, su prisionero. Toma parte en los duros trabajos del Evangelio, según la fuerza de Dios.

         Él nos salvó y nos llamó a una vida santa, no por nuestros méritos, sino porque, desde tiempo inmemorial, Dios dispuso darnos su gracia, por medio de Jesucristo; y, ahora, esa gracia se ha manifestado al aparecer nuestro Salvador Jesucristo, que destruyó la muerte y sacó a la luz la vida inmortal, por medio del Evangelio.

         De este Evangelio me han nombrado heraldo, apóstol y maestro, y ésta es la razón de mi penosa situación presente; pero no me siento derrotado, pues sé de quién me he fiado y estoy firmemente persuadido de que tiene poder para asegurar hasta el último día el encargo que me dio.

         Ten delante la visión que yo te di con mis palabras sensatas y vive con fe y amor en Cristo Jesús.

         Guarda este precioso depósito con la ayuda del Espíritu Santo que habita en nosotros.

 

Palabra de Dios.

Asamblea:         Te alabamos, Señor.

 


 

Monitor:Yo soy el buen Pastor, dice el Señor”: Este es el estilo de Jesús, amar y conocer a sus ovejas. Escucharemos  unos versos del Evangelio de San Juan que nos recuerdan cuál es la misión que nuestros hermanos, René y Danilo, recibirán en este día de su Ordenación Episcopal: ser imagen viva del buen Pastor, Jesucristo.

 

Aclamación antes del Evangelio

 

/Aleluya, Aleluya, Aleluya

Aleluya, Aleluya./

 

Yo soy el buen Pastor, dice el Señor;

conozco a mis ovejas y las mías me conocen.

 

/Aleluya, Aleluya, Aleluya

Aleluya, Aleluya./

 

 

Evangelio (Jn.  10, 11-16)  

 

Diácono :           El Señor esté con ustedes

Asamblea:         Y con tu espíritu.

Diácono:            Lectura del santo evangelio según san Juan.

Asamblea:         Gloria a Ti Señor.

 

En aquel tiempo, dijo Jesús:

         “Yo soy el buen Pastor. El buen Pastor da la vida por las ovejas; el asalariado, que no es pastor ni dueño de las ovejas, ve venir al lobo, abandona las ovejas y huye; y el lobo hace estrago y las dispersa; y es que a un asalariado no le importan las ovejas.

         Yo soy el buen Pastor, que conozco a las mías, y las mías me conocen, igual que el Padre me conoce, y yo conozco al Padre; yo doy mi vida por las ovejas.

         Tengo, además, otras ovejas que no son de este redil; también a ésas las tengo que traer, y escucharán mi voz, y habrá un solo rebaño, un solo Pastor”

 

Palabra del Señor.

Asamblea:         Gloria a ti, Señor Jesús.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

LITURGIA DE ORDENACIÓN

 

Monitor: Permanecemos todos de pie. Iniciamos inmediatamente la ordenación Episcopal. Para ello, invocamos al Espíritu Santo, con el himno “VENI, CREATOR”.

 

Himno “Veni Creator”

Mons. Raúl:  Veni, Creator Spíritus,

Coro:Mentes tuorum vísita,

imple superna gratia,

quae tu creasti péctora.

 

Qui díceris Paráclitus,

donum Dei altíssimi,

fons vivus, ignis, cáritas

et spiritális únctio.

 

Tu septifórmis múnere,

dexterae Dei tu dígitus,

tu rite promíssum Patris

sermóne ditans gúttura.

 

Accénde lumen sénsibus,

infúnde amórem córdibus,

infírma nostri córporis,

virtúte firmans pérpeti.

 

Hostem repéllas lóngius

pacémque dones prótinus;

ductóre sic te praévio

vitémus omne nóxium.

 

Per te sciámus da Patrem

noscámus atque Fílium,

te utriúsque Spíritum

credámus omni témpore. Amen.


 

Presentación de los elegidos

 

Monitor:   Pueden tomar asiento. Mons. René acompañado de los Padres Aurelio Rodríguez y Jorge Córdova; y, Mons. Danilo acompañado de Mons. Paulino Busca y  el P. Julio Pérez,  se acercan al Señor Arzobispo. El Padre Aurelio Rodríguez, sacerdote de esta Arquidiócesis de Quito, se dirige a Mons. Raúl Vela y hace la petición de la Ordenación Episcopal de nuestros hermanos. .

 

P. Aurelio: Reverendísimo Padre, la santa Madre Iglesia Católica pide que ordenes Obispos a los presbíteros René Coba Galarza y Danilo Echeverría Verdesoto.

 

Mons. Raúl:       ¿Tienen los mandatos apostólicos?

 

P. Aurelio:         Los tenemos.

 

Mons. Raúl:       Tengan la bondad de leerlos.

 

Monitor:    Monseñor Guido  Ottonello, Nuncio Apostólico de su Santidad entrega las correspondientes letras apostólicas  de los nuevos Obispos a su Delegado, quien las lee inmediatamente.

 

Monitor:   Como manifestación de nuestra aceptación, cantamos:

 

Asamblea: /Demos gracias al Señor, demos gracias,

 demos gracias al Señor./

Monitor: Estimados hermanos, escuchemos muy atentos la homilía que Mons. Raúl Eduardo, Arzobispo de Quito y Primado del Ecuador, nos dirige a todos los presentes y a quienes siguen esta celebración a través de la radio.

 

Homilía

 

Examen de los elegidos

 

Monición: Los elegidos para el Orden sagrado de los Obispos, son examinados sobre su aceptación para desempeñar con fidelidad el Ministerio Episcopal confiado por el Señor, esta es una tradición que data de los primeros siglos de la Iglesia.

 

Mons. Raúl: La antigua regla de los Santos Padres establece que quien ha sido elegido para el Orden Episcopal sea, ante el pueblo,  previamente examinado, sobre su fe y sobre su futuro ministerio.

 

Por tanto, queridos hermanos René y Danilo:

 

               ¿Quieren consagrarse hasta la muerte al ministerio episcopal, que hemos heredado de los Apóstoles, y que por la imposición de nuestras manos, les va a ser confiado con la gracia del Espíritu Santo?

 

Monseñores René y Danilo: Sí, quiero.

 

Mons. Raúl: ¿Quieren predicar con fidelidad y constancia el Evangelio de Jesucristo?

 

Monseñores René y Danilo: Sí, quiero.

 

Mons. Raúl: ¿Quieren conservar íntegro y puro el depósito de la fe, tal como fue recibido de los Apóstoles y conservado en la Iglesia siempre y en todo lugar?

 

Monseñores René y Danilo: Sí, quiero.

 

Mons. Raúl: ¿Quieren edificar la Iglesia, Cuerpo de Cristo, y permanecer en su unidad, con el Orden de los Obispos, bajo la autoridad del sucesor de Pedro?

 

Monseñores René y Danilo: Sí, quiero.

 

 

Mons. Raúl: ¿Quieren obedecer fielmente al sucesor de Pedro?

 

Mons. René y Mons. Danilo: Sí, quiero.

 

Mons. Raúl: Con amor de Padre, ayudados de los presbíteros y diáconos, ¿quieren cuidar del pueblo santo de Dios y dirigirlo por el camino de la salvación?

 

Monseñores René y Danilo: Sí, quiero.

 

Mons. Raúl: Con los pobres, con los inmigrantes, con todos los necesitados ¿quieren ser siempre bondadosos y comprensivos?

 

Monseñores René y Danilo: Sí, quiero.

 

Mons. Raúl: Como buenos pastores, ¿quieren buscar las ovejas dispersas y conducirlas al aprisco del Señor?

 

Monseñores René y Danilo: Sí, quiero.

 

Mons. Raúl: ¿Quieren rogar continuamente a Dios todopoderoso por el pueblo santo y cumplir de manera irreprochable las funciones del sumo sacerdocio?

 

Monseñores René y Danilo:

                            Sí, quiero, con la ayuda de Dios.

 

Mons. Raúl: Dios, que comenzó en ustedes la obra buena, él mismo la lleve a término.

 
Súplica Litánica

 

Monitor:   Los compromisos que han tomado nuestros hermanos Mons. René y Mons. Danilo necesitan ser sostenidos por una ayuda particular de Dios. Por eso, invocamos la intercesión de todos los Santos, con el canto de las Letanías,

 

Mons. Raúl: Oremos, hermanos, para que en bien de la Santa Iglesia, el Dios de todo poder y bondad derrame sobre estos elegidos la abundancia de su gracia.

 

Diácono:   Mientras los ordenandos se postran, nosotros nos ponemos de rodillas.

 

Cantor.      

Señor, ten piedad                                     Señor, ten piedad.

Cristo, ten piedad                                    Cristo, ten piedad.

Señor ten piedad.                                     Señor, ten piedad.

Santa María, Madre de Dios,                   ruega por nosotros.

San Miguel,                                             ruega por nosotros.

Santos Ángeles de Dios,                         rueguenpor nosotros.

San Juan Bautista,                                   ruega por nosotros.

San José,                                                   ruega por nosotros.

San Pedro                                                ruega por nosotros.

San Pablo,                                                ruega por nosotros.

San Andrés,                                              ruega por nosotros.

Santiago,                                                  ruega por nosotros.

San Juan,                                                ruega por nosotros.

Santo Tomás,                                           ruega por nosotros.

Santiago,                                                  ruega por nosotros.

San Felipe,                                               ruega por nosotros.

San Bartolomé,                                        ruega por nosotros.

San Mateo,                                               ruega por nosotros.

San Simón,                                               ruega por nosotros.

San Tadeo,                                               ruega por nosotros.

San Matías,                                              ruega por nosotros.

Santa María Magdalena,                          ruega por nosotros.

San Esteban,                                            ruega por nosotros.

San Ignacio de Antioquía,                       ruega por nosotros.

San Lorenzo,                                            ruega por nosotros.

Santas Perpetua y Felicidad,                   rueguenpor nosotros.

Santa Inés,                                                ruega por nosotros.

San Gregorio,                                          ruega por nosotros.

San Agustín,                                             ruega por nosotros.

San Atanasio,                                           ruega por nosotros.

San Basilio,                                              ruega por nosotros.

San Martín,                                               ruega por nosotros.

San Benito,                                               ruega por nosotros.

Santos Francisco y Domingo,                 rueguenpor nosotros.

San Francisco Javier,                               ruega por nosotros.

Santo Toribio de Mogrovejo,                 ruega por nosotros.

San  Juan María Vianney,                       ruega por nosotros.

Santa Catalina de Siena                           ruega por nosotros.

Santa Teresa de Jesús,                             ruega por nosotros.

San Vicente Ferrer                                   ruega por nosotros.

San René                                                  ruega por nosotros.

San José María Escrivá,                          ruega por nosotros.

Santa Mariana de Jesús,                           ruega por nosotros.

San Miguel Febres Cordero,                   ruega por nosotros.

Beato Juan XXIII,                                    ruega por nosotros.

Beata Mercedes de Jesús,                        ruega por nosotros.

Beata Narcisa de Jesús,                           ruega por nosotros.

Santos y Santas de Dios,                        rueguen por nosotros.

        

Muéstrate propicio,                               líbranos, Señor.

De todo mal,                                            líbranos, Señor.

De todo pecado,                                      líbranos, Señor.

De la muerte eterna,                                líbranos, Señor.

Por tu encarnación,                                  líbranos, Señor.

Por tu muerte y resurrección,                 líbranos, Señor.

Por el envío del Espíritu Santo,             líbranos, Señor

Nosotros, que somos pecadores             te rogamos, óyenos.

Para que gobiernes y conserves

a tu santa Iglesia,                                      te rogamos, óyenos.

Para que asistas al Papa y a todos

los miembros del Clero

en tu servicio santo,                       te rogamos, óyenos.

Para que bendigas a estos elegidos,        te rogamos, óyenos.

Para que bendigas

y santifiques a estos elegidos,        te rogamos, óyenos.

Para que bendigas, santifiques y

consagres a estos elegidos,                     te rogamos, óyenos.

Para que concedas paz y concordia

a todos los pueblos de la tierra,     te rogamos, óyenos.

Para que tengas misericordia

de todos los que sufren,                 te rogamos, óyenos.

Para que nos fortalezcas y asistas

en tu servicio santo,                       te rogamos, óyenos.

Jesús, Hijo de Dios vivo,                        te rogamos, óyenos.

 

Cristo, óyenos,                                        Cristo, óyenos.

Cristo, escúchanos,                                  Cristo, escúchanos.

 

Monitor: Acabadas las letanías, solo Mons. Raúl Eduardo se pone de pie,

                 y con las manos extendidas sobre los ordenandos, dice:

 

Mons. Raúl: Escucha, Señor, nuestra oración,

para que al derramar  sobre estos siervos tuyos René y Danilo

la plenitud de la gracia sacerdotal,

descienda sobre ellos la fuerza de tu bendición.

Por Jesucristo nuestro Señor.

 

Asamblea:         Amén.

 

Diacono: Pueden levantarse.

 

Imposición de manos 

 

Monitor:   En este momento, se procede a la Ordenación episcopal de Mons. René y Mons. Danilo, quienes recibirán la plenitud del Sacramento del Orden, por la imposición de las manos de los Obispos y por la Plegaria de Ordenación. Cada elegido se  acerca a Mons. Raúl Eduardo quien les impondrá las manos; luego, todos los Obispos imponen, en silencio, las manos sobre los elegidos, participándoles el Espíritu Santo que los configura en la plenitud del Sumo Sacerdocio de Jesucristo. Permanecemos todos en silencio orando intensamente a Dios por nuestros hermanos.

 

Imposición del libro de los Evangelios

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Monitor: Mons. Raúl Eduardo recibe de los diáconos el libro de los Evangelios y lo impone sobre la cabeza de cada uno de los elegidos. Los diáconos sostienen el Evangeliario hasta que termine la Plegaria de Ordenación, que los configurará en la plenitud del Sacerdocio.

 

PLEGARIA DE ORDENACIÓN.

 

Monitor: Mons. Raúl Eduardo pronuncia la Plegaria de Ordenación que, unida a la imposición de manos, los hace Obispos de la Iglesia; todos oramos en silencio y con profunda fe.

 

Mons. Raúl:       (Con las manos extendidas)

 

Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo,

Padre de misericordia y Dios de todo consuelo,

que  habitas en el cielo,

y te fijas en los humildes;

que lo conoces todo antes de que exista.

tu estableciste normas en tu iglesia

con tu palabra bienechora.

desde el principio tú predestinaste

un linaje justo de abrahán;

nombraste príncipes  y sacerdotes

y no dejaste sin ministros tu santuario.

desde el principio del mundo te agrada

ser glorificado por tus elegidos

 

(Todos los Señores Obispos, con las manos juntas, dicen:)

 

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